Welcome message from Achowah PDF Imprimir

Bienvenidos y bienvenidas a África. Bienvenidos y bienvenidas a Sudáfrica. Y a Ciudad del Cabo. Al viajar al Congreso 2008 en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, algunos de ustedes tocarán el suelo de la Madre África por primera vez y otros lo harán por segunda vez o por más veces. Como se dice en Ghana: “Akwaaba”, ¡bienvenido, bienvenida!

Aquí está África.  Quizá primero hayas leído sobre ella en libros, o hayas oído de ella de alguien o hayas visto una película describiendo equivocadamente a su gente. En su análisis de la cobertura noticiosa de África, Mort Rosenblum habló sobre cómo el continente es primeramente descrito en términos de guerras y terremotos. Los realizadores de películas pueden haberte mostrado África en “Los dioses deben estar locos” o en “Tarzán”, pero la WACC te está dando la oportunidad única de ver cosas por ti mismo/a, participando del Congreso 2008, y esto puede cambiar tu opinión o fortalecerla. De todos modos, eres bienvenido/a a ver las cosas de primera mano; y cuando regreses, tendrás historias, buenas y malas, para compartir.

Las palabras son armas para nosotros, comunicadores y comunicadoras. Dependiendo de cómo las usemos, pueden hacer brillar el sol o hacer llover. Nuestras palabras pueden construir o destruir y la elección es nuestra. Una cosa es clara: cuando Cristo está ausente de la comunicación cristiana, la comunicación no puede llevar paz y no puede reconciliar. Todos y todas decimos que la comunicación es poder y eso es verdad, pero ¿qué clase de poder? ¿El poder de construir o el de destruir? ¿El poder de moldear y modelar para bien o el poder de dispersar y separar? ¿Quiénes se benefician cuando usamos la comunicación como poder?

Estas no son preguntas inocentes, sino preguntas que desafían a comunicadores/as individuales a la reflexión sobre lo que comunican y sobre cómo lo hacen. África ha sufrido en las manos de algunos/as comunicadores/as occidentales, tanto seculares como cristianos/as. Ellos y ellas han publicado historias distorsionadas, televisado imágenes sensacionalistas y – desde que ellos/as creen y nos han hecho creer que las buenas noticias no son noticias – focalizado en aquello que está mal en África y muy poco en aquello que está bien. No estamos aquí para una conferencia sobre la manera de informar bien sobre África en la prensa occidental, pero los y las practicantes de la información errónea no convencerán a nadie que ellos y ellas pueden comunicar paz y reconciliación. Nadie los tomará en serio, excepto ellos/as mismos/as.

Tenemos la suficiente humildad como para reconocer nuestra propia culpa. Ciertas cosas no están en orden a través del continente. Tenemos nuestras áreas destruidas por la guerra, por lo que la paz no existe aquí en un 100%. Las dictaduras y la corrupción aún florecen en algunos países africanos. El HIV y el SIDA están matando a nuestra gente cada día, al igual que la malaria y la pobreza. Los esporádicos conflictos étnicos, las disputas entre países y la inestabilidad política desplazan a muchos y muchas, causando un incremento en el número de refugiados dentro y fuera del continente. Otra clase de virus también han invadido el continente. Si estas cosas parten a África en pedacitos, ¿qué contribución pueden realizar comunicadores cristianos para traer paz a este amado continente?

A pesar de los problemas que existen, este continúa siendo uno de los mejores continentes que Dios ha creado. Si usted busca hospitalidad genuina, venga a África. África es el lugar para estar. Tal vez el individualismo no sea lo suyo: aquí puede encontrar una dosis completa de comunitarismo.

Desde Ciudad del Cabo hasta El Cairo y de Guinea hasta Kenia, usted encontrar toda clase de raras especies de aves, insectos y animales, así como disfrutar de los mejores paisajes y la más variada vegetación. En esta maza de tierra llamada África, usted tiene minerales, clima cálido, lugares donde hombres y mujeres con iguales calificaciones reciben los mismos salarios. La Madre África es un lugar conocido por sus canciones y sus danzas, el lugar bendecido con una variedad de tradiciones y culturas. Somos obstinadamente religiosos y África pronto será el centro del cristianismo.

Bienvenido/a a África, el continente que aparece en los titulares, no sólo por las cosas malas sino también por las buenas. ¿Han oído hablar de los Mandelas y los Tutus? Ellos se encuentran en África. Posiblemente usted conozca a los Mugabes y Los Kadaffis. Ellos también están aquí. Pero los líderes mundiales del movimiento ecuménico están aquí también: los Nyansako-ni-Nkus, los Sam Kobias, las Musimbi Kanyoros, los Wangaris, los Ismael Nokos, los Setri Nyomis, y más; son africanos y africanas. También los Eto’os y los Drugbas, los artistas del fútbol. En todos los órdenes de la vida, usted encontrará hombres y mujeres africanos, vivos o muertos, que han hecho historia y continúan contribuyendo para hacer un mundo de paz y de justicia. Damos gracias a Dios por ellos y por ellas.

Ningún continente tiene el monopolio de la paz. Todos tenemos una parte de paz y otra de pedazos. Cada uno de nosotros y nosotras, como individuos, familias, países y continentes tenemos problemas y dificultades. Nuestra tarea como comunicadores/as cristianos/as, es descifrar cómo podemos utilizar la comunicación para fomentar la paz, la justicia, la construcción de comunidad, la coexistencia mutua y la promoción de la dignidad humana. Si otros comunicadores/as usan el poder de la comunicación para dividir, no debe ser así entre nosotros y nosotras. Si otros y otras van a foros como este y hacen sus “talk shops”, que no sea así entre nosotros y nosotras. Hablemos y actuemos y hagamos de nuestra Asociación una verdadera embajadora de paz.

Bienvenidos/as a África y Dios los/as bendiga.

Achowah Umenei
Presidente de la Región África de la WACC