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Desmond Tutu continĂșa confrontando la injusticia |
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Por Dave Wanless, WACC-Africa region
El Arzobispo Desmond Mpilo Tutu, que tendrá a su cargo el discurso de apertura del Congreso 2008 de la WACC, el 6 de octubre en Ciudad del Cabo, es uno de los íconos morales de nuestra era. Galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1984, actualmente es miembro del respetado grupo de “Mayores” que incluye al ex presidente norteamericano Jimmy Carter, a Joaquim Chissano, de Mozambique y a Mary Robinson, de Irlanda, junto con Graca Machel, la esposa de Nelson Mandela, y Sir Richard Branson, del grupo de compañías Virgin. Su tarea es mediar por la paz en situaciones conflictivas alrededor del mundo.
Tutu es el Arzobispo emérito de la Arquidiócesis anglicana de Ciudad del Cabo, y ha servido como pastor anglicano por más de cuarenta años. Es un hombre de una profunda espiritualidad cristiana, asociada a una inquebrantable convicción que la dignidad de todos los seres humanos se fundamenta en su creación como imagen de Dios. Un hombre de oración, es sincero en sus opiniones e incansable en su anhelo de traducir sus convicciones cristianas en acciones concretas para bienestar de otros y otras, especialmente por los pobres y oprimidos.
El Obispo Tutu se hizo públicamente conocido en Sudáfrica cuando, siendo Decano de la Catedral Santa María en Johannesburg, escribió una carta abierta al entonces primer ministro, John Vorster, advirtiéndole sobre la creciente oleada de ira negra a causa de su opresión bajo el gobierno del apartheid en general y en particular por la insatisfacción de la gente joven por la inferior educación ‘bantu’ que ellos estaban recibiendo. Sus advertencias fueron desoídas y en 16 de junio de 1976 los alumnos de Soweto se levantaron en un abierto desafío a las autoridades. Muchos fueron asesinados por la policía y cientos huyeron al exilio.
Tutu había sido nombrado Obispo de la Diócesis de Lesotho en 1976, pero sólo trabajó allí un corto tiempo antes de aceptar la responsabilidad de Secretario General del Consejo de Iglesias de Sudáfrica en 1978. En esa función, él amplió sus contactos en el amplio mundo ecuménico, que apoyaba la lucha contra el apartheid, y fue impulsado a ponerse al frente de la lucha de las iglesias mayoritarias en Sudáfrica por una solución justa y pacífica a la creciente polarización y brutalidad en el país.
Su tarea fue cada vez más demandante luego de la prohibición, en 1977, del Instituto Cristiano y de sus líderes, incluyendo al Dr. Beyers Naude. En 1986 fue elegido Primado de la Iglesia de la Provincia de Sudáfrica, posición en la cual intensificó su iniciada oposición a las autoridades del apartheid, conjuntamente con un ministerio de oración y apoyo práctico a sus clérigos y a los más pobres de la población africana, sin distinción de fe, color o credo.
No fue el Arzobispo anglicano más popular para muchos anglicanos blancos, pero él fue inamovible en su compromiso por los derechos humanos, la justicia y la paz. En 1996 se retiró del Arzobispado y fue designado por el nuevo gobierno democrático de Sudáfrica como presidente de la Comisión por la Verdad y la Reconciliación, que tuvo la dura tarea de poner a la luz las tremendas violaciones a los derechos humanos de todas las partes en la lucha por liberación.
Aunque la biografía de Tutu, escrita por quien fuera por largo tiempo su encargado de prensa, John Allen, se titula “Agitador de la paz”, Tutu es un hombre de caballerosidad y gracia, que es provocado al enojo por la injusticia y que está en la gran tradición oratoria de predicadores como el Dr. Martin Luther King, Jr.
La WACC está ciertamente honrada y agradecida porque el Arzobispo Emérito Desmond Tutu ha consentido dar el discurso en la sesión de apertura del Congreso 2008.
Mayor información sobre el Congreso está disponible en www.waccglobal.org/congress
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