Los disparos no silenciarĂ¡n el llamado a la paz de comunicad PDF Imprimir


Dennis Smith Por Dennis Smith, Ex-presidente de WACC América Latina. 

Los disparos nos despertaron a la 1:35 de la mañana. ¿Doce veces? ¿15? Estaba muy desorientado como para seguir la secuencia. Sin gritos, sin sirenas, pero con la pregunta latente sobre quién había efectuado los disparos y por qué.
 

Nosotros vivimos en un barrio de clase media-media en la Ciudad de Guatemala, una de las ciudades más violentas de América Latina. La violencia tiene muchas causas: la persistente herencia de 36 años de guerra civil; siglos de racismo; una economía polarizada controlada por una elite rica y diminuta; violencia contra mujeres y contra niños y niñas.
En Guatemala hablamos de una cultura de la violencia íntimamente ligada a una cultura de la impunidad. Alrededor del 85% de la población se considera a si misma como cristiana, pero la violencia y la injusticia continúan golpeando nuestra vida cotidiana. El año pasado, el jefe de la policía nacional, un asistente regular de la iglesia, admitió en su programa televisivo semanal, emitido por un canal cristiano local, que las fuerzas gubernamentales realizaron ejecuciones extrajudiciales. Esta “limpieza social” apuntaba a criminales comunes, miembros de la mafia y trabajadores/as sexuales. El jefe de policía proclamó que miembros de iglesias eran participantes activos en los escuadrones de la muerte y que ellos cumplían con la voluntad de Dios. 

Desde el contexto guatemalteco, el tema del Congreso Mundial de la WACC para este año es especialmente pertinente: Comunicación es paz: Construyendo comunidades viables. Yo voy a estar en Ciudad del Cabo en octubre porque mi tarea como comunicador cristiano y mi involucramiento en la sociedad civil guatemalteca están intrínsecamente ligados a la necesidad de encontrar soluciones viables a la compleja maraña de violencia que nos entrampa. 
 

Mis colegas en África están bien preparados para guiar nuestras reflexiones. El presidente de WACC mundial, Musimbi Kanyoro, señala que: “guerras y otros conflictos, sequías y estancamiento económico han causado que millones de personas sean hoy más pobres que hace una década atrás… Miles de niños y niñas son reclutados como soldados, como miembros de guerrillas, espías, esclavos y esclavas sexuales y aún como comandos suicidas en El Congo, Etiopía, Uganda y Sudán. Al menos un tercio son niñas”. Al indicar lo que comunicadores y comunicadoras pueden hacer como respuesta, ella dice: “Si las personas pueden comunicar sus necesidades y preocupaciones, ellas tienen mejores oportunidades para movilizar apoyo. Y si las personas tienen acceso a la información y a la posibilidad de intercambiar conocimiento, ellas pueden trabajar en solidaridad y pueden socializar sus escasos recursos”.

“África es un continente vibrante y moderno que necesita comunicar fe en sí mismo. Necesita a todos y todas los que trabajan en los medios masivos y comunitarios para proyectar imágenes e historias positivas, para asumir un rol positivo en la promoción de la paz y la reconciliación. Justamente por esto es tan significativo el Congreso de la WACC, convocado bajo el lema ‘Comunicación es paz: construyendo comunidades viables’.”, continúa diciendo Musimbi.
 

Achowah Umenei, presidente de la Región Africana de la WACC’, nos recuerda que “nuestra tarea como comunicadores/as cristianos/as, es descifrar cómo podemos utilizar la comunicación para fomentar la paz, la justicia, la construcción de comunidad, la coexistencia mutua y la promoción de la dignidad humana. Si otros comunicadores/as usan el poder de la comunicación para dividir, no debe ser así entre nosotros y nosotras.” 

El Congreso de Ciudad del Cabo será mi cuarto Congreso Mundial de la WACC. En Manila, Metepec y Leeuwenhorst, pude renovar relaciones con miembros de la WACC de otros lugares del mundo, un grupo talentoso, diverso y comprometido. En cada encuentro, fui desafiado por presentaciones provocativas referidas a las tendencias emergentes en comunicación, tocado por las ricas reflexiones de colegas trabajando en diversas iniciativas de base, desde publicaciones hasta radios comunitarias, producción de videos, política pública, investigación académica.

La vida en Guatemala ya me ha enseñado que no existen fórmulas mágicas para la paz. La construcción de la paz es un trabajo duro que a veces da pocos frutos por generaciones. En Ciudad del Cabo, tengo la expectativa de aprender de lo que colegas en otras partes del mundo han trabajado y cómo ellos y ellas han podido incorporar a los medios en sus estrategias de construcción de paz. Los y las participantes compartirán historias acerca de cómo la comunicación ha ayudado a crear nuevas maneras de pensar y de ser. Cuando regresemos a casa, podremos ayudar a nuestras comunidades a imaginar la justicia, la integridad y el bienestar como una forma de vivir. 
 

Dennis Smith es el Coordinador para Entrenamiento en Comunicaciones y Publicaciones del
  Centro Evangélico de Estudios Pastorales de América Central. (Cedepca), en la ciudad de Guatemala.